






























La iluminación dentro de las urbes, cada vez despierta mas el interés tanto de los ciudadanos como de diferentes gremios dentro del sector de la luz y el alumbrado público. Tanto es así que desde mi punto de vista se me presenta como un caso de estudio bastante importante y del que pronto empezaré a publicar en un nuevo espacio todo aquello que surja al respecto. Os mantendré informaros en breve.Para ir abriendo boca, he colgado estas imágenes que han llegado a mi poder en el momento mas oportuno de todo el proceso, y me han impresionado mucho, mucho, mucho, principalmente porque es la pieza que no encontraba y que estaba buscando en este gran rompecabezas que estoy tratando de montar.
Manuel Alvarez Diestro, el fotógrafo de toda esta serie fotográfica, me las ha enviado generosamente desde su actual residencia de El Cairo y en ellas se deja ver claramente el contraste de la evolución y la decadencia que en muchos casos llega al absurdo. Siempre me refiero, en este caso, por supuesto a la iluminación dentro de las urbes.
Está claro que sin luz no se puede vivir, no seríamos lo que somos ahora, pero viendo estas imágenes me pregunto hasta que punto esto es necesario y en que magnitud, a que niveles, que queremos conseguir o que necesidades son las que nos creamos o nos hacen creer para que sea necesario poner , como en el caso de algunas imágenes que hay en este post, una linea de báculos con iluminación urbana en un descampado, sin un uso aparente. Y es que estas cosas tan descabelladas pasan bastante a menudo, y en ciudades mas desarrolladas.
Esta primera parte queda abierta para la reflexión, por lo menos para mi, que cada vez entiendo menos el porque de algunas cosas. Lo que si quiero y considero prioritario es elogiar el gran trabajo del autor de las imágenes, ya que hablan con su contenido visual, y espero poder seguir colaborando con su brillante trabajo.

















